A vosotros, a quienes besé por primera vez de forma inocente cuando jugábamos a hacer rodar la botella en aquel garaje de alguien que daba una fiesta de cumpleaños.A ti que por primera vez me hiciste sentir un hormigueo al acercarme tu voz y tu olor mientras leíamos juntos aquel guión.
A ti que por primera vez me inquietaste jugando con los pies por debajo de la mesa, para ganarte así “mi primer beso con lengua deseado” en aquella hoguera que prendimos en aquel bosque cercano al cementerio.
A ti que por primera vez me prometiste poco y me engañaste mucho.
A ti que desde tu posición elevada supiste olvidar la distancia y compartir un cigarro mágico e inolvidable.
A ti que me enseñaste a quererme, que fuiste el inicio (sin ver el final), marcándome con trazas invisibles mi camino y que aún despiertas mis sentidos con tus manos, con tu olor, tu mirada y tus palabras.
A ti que tras una noche tonta boqueaste lo que te dio la santa gana.
A ti que me deseaste en un intento de sentirte más joven y, a la vez, me hiciste sentir Lolita.
A ti que tuve que darte carpetazo por idiota. En el fondo siempre has sido un niño, con una niñez mal llevada.
A ti que me alejaste de él.
A ti que volviste para enseñarme que estar a tu lado sólo podía doler.
A ti que, aún queriéndome, te fuiste lo más lejos posible por no saber compartir.
A ti que no lograste nunca decirme las cosas claras y confundiste el amor cuando huías de la soledad.
A ti que me hiciste soñar más de lo que creía ser capaz.
A ti que me regalaste noches inolvidables cerca del mar o en cualquier ático abandonado, que no pides nada a cambio, que hoy dices que sabes lo que es amar a Bambi porque ya sufriste...
A ti que el azar te trajo hasta mis palabras en esta estancia virtual más o menos cómoda e ideaste a tu manera, sin conocerme en persona, a esta gatilla perdida constantemente en el espacio.
A ti que te sentaste a mi lado sin saber disimular para compartir una bonita tarde de primavera en plena época de exámenes.
A ti que nunca supiste entenderme y disfrazaste de amor a la ruina. A ti que volviste por tercera vez para que, definitivamente, consiguiera odiarte.
A ti que me quisiste enseñar “lo que es bueno” en un hostal de Madrid. Y lo hiciste, vaya si lo hiciste.
A ti que volviste sin haberte ido para cerrar lo que debía ser cerrado y así poder abrirnos.
A ti que acompañaste al argentino para robarme sueño, hacerme gastar teléfono y para que redescubriera con ilusión mi ciudad, soñara más aún con la tuya y regalarme día a día como mínimo una sonrisa.
A ti que sólo me sonreíste.
Y a todos aquellos que me dejo en el tintero, pero con los que en un momento dado he compartido parte de mi intimidad...
...Os quiero y no os puedo olvidar, pero me niego rotundamente a que esta lista acabe aquí.

1 miau(s):
Hola gata , yo también tengo algunos "ellos", pero creo que tu estas mas cerca del "El",que se cruzo en mi vida que yo .
Te diré que tus escritos me parecen muy profundos y realmente se asemejan a los mios, me gusta leerte.
Simplemente te agradecería , si lees mi comentario , que lo respondas aunque sea con un "Eing?".Así sabría que lo has leído.
Creo que eres muy buena , supongo que vendrá de familia.
besitos "maramiau".
Publicar un comentario en la entrada