
Nací, me alimenté, fui niña, caminé descalza en pleno invierno, jugué a muñecas, a cocinitas y a la comba, sólo me comía la yema del huevo frito, gané concursos literarios infantiles, tuve periquitos que morían o escapaban, guardé botes de Nesquik para guardar los soldaditos de plástico con los que un día me sangró la nariz, robé algunos chicles y gomas de borrar, tuve amigos, padres, hermanos, abuelos, tíos, primos. Hice alfombras de flores, fui a buscar musgo, conocí al Rey Melchor, nunca me gustó Papa Noel.
Fui a la escuela, estudié, tuve una gata que parió mucho, vi la muerte, vi mucho la televisión, jugué en el bosque de noche, llevé gafas, monté a caballo, me tiraba de cabeza en la piscina, hice ballet, actué en un gran teatro, gané medallas en fútbol-sala y atletismo, me bajó la regla, la desmitifiqué, me caí yendo en bici, planté un árbol, leí cuentos de Gianni Rodari, bailé y canté con un cepillo por micrófono, reí.
Fui adolescente, cambié de look, llevé lentillas, me teñí el pelo, ligué más, me rompí un dedo, se curó, fui de camping, a la playa, a la montaña, me salieron granos, aún salen algunos, me enamoré, me rechazaron, me enamoré, me besaron, se acabó, gané concursos literarios, estudié, hice prácticas de coche en polígonos industriales, derrapé, me atropellaron, sobreviví, suspendí, recuperé, fui a discotecas, me emborraché, fumé, discutí con mis padres, me escapé de casa, me rajé. Tuve mi primer trabajo, mi primer novio, se acabó, me volví a enamorar, me desengañé, lloré, volví a reír.
Fui adulta, perdí la virginidad, me tomé un año sabático, volví a trabajar, vendí fruta y verdura, vendí juguetes, vendí menaje del hogar, vendí seguros de muerte, vendí pizzas, hice de canguro, di clases particulares, fui a la facultad, estudié, suspendí, recuperé, vi a la muerte, me operé la vista, me licencié, aprendí a cocinar, a poner la lavadora, flirteé, me encariñé, me sentí rebelde, me sentí bohemia, tuve sexo en sitios públicos, fui a fiestas, a conciertos, pasé veladas románticas, tuve charlas intelectuales, superficiales, sexuales, demenciales. Me reencontré con ex-compañeros de clase, con ex-novios, me sentí vieja, me sentí joven. Me amó gente que me había rechazado. Me sentí sola, quise estar sola, me odié, me quise. Volví a tener novio, me arrepentí, me “desarrepentí”, utilicé juguetes eróticos, dormí en hostales cutres, viajé sola, me hice pasar por otra persona, escribí mucho, tuve seis sobrinos, cuidé de ellos, actué como mi madre, les hice fotos, dejé de fumar, de morderme las uñas, fui adicta a la Coca-Cola, me sentí Lolita, hice amigos por internet, fui a una academia de inglés, hice cursos de poesía, de escritura, pinté graffitis, conocí a Kafka, a Hesse, a García Montero, a Lorca y a Pessoa, escuché a los Rolling, a los Jackson, a Sabina, Hendrix, Waits, Vegas, Nirvana... Conocí a Tarantino, a Fritz Lang, a Wilder... Conocí el jazz, el blues, la ópera, los clásicos, los indies, los hippies, la Movida madrileña, los años 20, los 30, el claqué, la danza del vientre, toqué la armónica, la guitarra, compuse canciones absurdas, aprendí a interpretar el lenguaje corporal y me inventé mi propio lenguaje.
Hoy cumplo veintisiete años y medio y oye, ¡Parece que una no haya vivido nada!
Hoy cumplo veintisiete años y medio y oye, ¡Parece que una no haya vivido nada!

2 miau(s):
Maullido y medio para agradecer tu visita, y aún más, tu huella en mi blog.
Tú también resultas intrigante. Y, naturalmente, felina... luego divina.
¿Y si fueras una de mis siete gatas? ¿Me reconocerías? Aquí estoy... vigilándote desde mi tejado, jajaja.
No se como llegue hasta este blog, supongo que desde alguno del clan de los Serrano, o simplemente pulsando ese botón de siguiente blog….
No has perdido nada el tiempo, por lo que cuentas, y si solo son 27,5 anda que no quedan cosas por vivir,
Espero que te guste:
Dalí se desdibuja,
tirita su burbuja al
descontar latidos.
Dalí se decolora,
porque esta lavadora
no distingue tejidos.
Él se da cuenta
y asustado se lamenta,
los genios no deben morir,
son más de ochenta
los que curvan tu osamenta,
"Eungenio" Salvador Dalí
Bigote rocococo
de dónde acaba el genio a
dónde empieza el loco.
Mirada deslumbrada,
de dónde acaba el loco a
dónde empieza el hada.
En tu cabeza se comprime la belleza
como si fuese una olla expres,
y es el vapor que va saliendo por la pesa,
mágica luz en Cadaqués.
Si te reencarnas en cosa
hazlo en lápiz o en pincel
y Gala de piel sedosa,
que lo haga en lienzo o en papel,
si te reencarnas en carne
vuelve a reencarnarte en tí,
que andamos justos de genios
"Eungenio" Salvador Dalí.
Realista y surrealista,
con luz de impresionista y
trazo impresionante.
Delirio colorista,
colirio y oculista
de ojos delirantes.
En tu paleta mezclas místicos ascetas,
con ballonetas y con tetas.
Y en tu cerebro Gala, Dios, y las pesetas,
buen catalán anacoreta.
Si te reencarnas en cosa
hazlo en lápiz o en pincel
y Gala de piel sedosa,
que lo haga en lienzo o en papel, ohooh,
si te reencarnas en carne
vuelve a reencarnarte en tí,
queremos genios en vida,
queremos que estés aquí,
"Eungenio" Salvador Dalí.
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