La noche estrellada


Este álbum fue un buen compañero de viaje en muchas de las tardes a solas que pasaba en mi habitación cuando era pequeña. Lo tenía en vinilo.


A los diecisiete años, convaleciente y reflexiva tras un accidente que pudo haber sido mucho más trágico de lo que realmente fue, volví a escucharlo infinidad de veces, esta vez ya en CD. A partir de entonces, mi actitud ante la vida y mi sensibilidad cambiaron. Fue, digamos, el primer punto de inflexión importante en mi vida. Y cada vez más sentía cómo esas canciones se apoderaban de mí.


Hoy he sentido ganas de escucharlo de nuevo, he redescubierto la noche estrellada que tengo cada noche junto a mi cama, que solía pasar desapercibida por la fuerza de la costumbre y, aunque yo he cambiado mucho (aunque en esencia poco), el disco me sigue pareciendo tremendo.


Atreveos a escuchar más allá de la famosa American Pie que da título al álbum. Atreveos a mirar y sentir el cielo cada noche aunque sea entre cuatro paredes.